DE ACERO
(Extremoduro)
 
 

De acero soy de la cabeza a los pies,
y el cielo es sólo un trozo de mi piel,
de carne y hueso para ti,
de carne y hueso, sólo para ti.
Y no me escondo, casi nunca, detrás de un cristal,
y no me corto cuando quiero volar,
abre las alas junto a mí,
abre las alas, siempre, junto a mí.

Que no nos queda tiempo, no nos podemos parar,
que somos como el viento, quién sabe dónde irá,
abre los ojos, que te quiero ver,
abre las piernas, que te quiero amar.

Cada vez que te vas, doy la vuelta a todo de una patá,
cada vez quiero más, no me digas que soy un animal,
¿Dónde estás? ¿Quién es quién?
si tú no vuelves, dónde va a florecer.

Aras del suelo casi no te puedo ver,
pero en el techo si que te puedo mirar,
algo me dice que no puede ser,
déjame sólo, quiero respirar.

Y hacer lo que me parezca bien,
y andar de acá para allá,
y en un minuto ya me encuentro mejor,
hecho la pela y ya está.

Que no nos queda tiempo, no nos podemos parar,
que somos como el viento, quién sabe dónde irá,
abre los ojos, que te quiero ver,
abre las piernas, que te quiero amar.

Cada vez que te vas, doy la vuelta a todo de una patá,
cada vez quiero más, no me digas que soy un animal,
¿Dónde estás? ¿Quién es quién?
si tú no vuelves, dónde va a florecer.